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De septiembre a noviembre de 2010, con motivo del centenario y el bicentenario, transcurrirá, con mayor virulencia e intensidad, la lucha política-ideológica en medio de la encarnizada lucha de clases en nuestro país.
Todas las clases y sectores de clases en el sistema capitalista mexicano, como expresiones “nacionales” del sistema capitalista-imperialista mundial, vamos a expresar nuestras posiciones, nuestras perspectivas, nuestra visión y misión y nuestros compromisos.
Está claro, para nosotros los proletarios marxistas-leninistas-stalinistas, que la economía política burguesa y su crisis no tienen solución y que la única salida positiva al sistema capitalista y a su crisis es la revolución proletaria y la dictadura del proletariado, éste es nuestro norte, ésta es nuestra esperanza.
Mineros, electricistas, sobrecargos, pilotos, petroleros, maestros, telefonistas, todos los trabajadores activos, jubilados y pensionados; los campesinos, los indígenas, los colonos pobres y los pequeños comerciantes; la juventud, la mujer; en fin, todos nosotros como pueblo explotado y oprimido, vemos con claridad que en el capitalismo y su crisis los grandes ricos se hacen mucho más ricos que antes y el pueblo pobre se hace también más pobre que antes; que cada día hay menos prestaciones sociales, que el salario alcanza para menos que antes, que la escuela se cierra más para más jóvenes, que lo que sembramos y cosechamos en la tierra ya no alcanza, que no tenemos vivienda; o sea pues, que este sistema capitalista ya no sirve más para satisfacer las necesidades del proletariado y los pueblos.
Por eso, es importante que a lo largo de esta lucha política-ideológica, nosotros, el pueblo, vayamos afirmando, vayamos enraizando en nosotros, la idea, la teoría y la práctica de que sólo la clase proletaria, la clase obrera, la clase trabajadora, es la clase verdaderamente revolucionaria. Es la clase, cuya táctica y estrategia para acabar con el capitalismo y la dictadura de la burguesía, debemos hacerla nuestra, debemos predicar, debemos convertirla en una poderosa fuerza material para hacerla triunfar y con ello, iniciar la solución de nuestros grandes y graves problemas nacionales y contribuir a la solución de los grandes y graves problemas del planeta.
1810, 1910: ¡ahora es por la revolución proletaria!, debemos convertirlo en un aprendizaje y desarrollo práctico de las lecciones de la Comuna de París, de la Gran Revolución Bolchevique, del triunfo histórico sobre el fascismo y la guerra imperialista. De que en México los obreros y los campesinos pobres podemos asaltar el cielo burgués y construir un mundo nuevo y una tierra justa.
Este será nuestro sendero luminoso construyendo el frente único de todo el pueblo por la emancipación proletaria, construyendo la Huelga Política General hacia el 29 de septiembre, construyendo el Congreso Social hacia un Nuevo Constituyente para el 19, 20 y 21 de noviembre. Este es nuestro horizonte al lado de la lucha electricista, minera y de todo nuestro pueblo.
Así está la lucha de clases del proletariado y los pueblos por estos días.
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